¿Podés identificar qué daña tu pelo?
El lavado y el cepillado, las aplicaciones de calor y los tratamientos químicos alteran las fibras capilares. Cualquiera sea el tipo de pelo, las características de un cabello lastimado son: puntas florecidas, falta de suavidad, pérdida de brillo y caída debido al quiebre. Más allá de los tratamientos específicos, la clave para solucionarlo, según los especialista capilares, es lograr una rutina diaria que actúe sobre las causas del daño. Es decir que tanto el shampoo como el acondicionador y la crema de tratamiento protejan las fibras capilares.
FUENTE: Dove.


